El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, instaló el Puesto de Mando Unificado electoral cinco días antes de la segunda vuelta presidencial, con el fin de mantener en alerta permanente a los comandantes regionales, la cúpula militar y la Policía Nacional hasta la jornada electoral del próximo domingo 21 de junio.
El PMU fue instalado junto al registrador nacional, Hernán Penagos, en medio del despliegue del Plan Democracia, que contempla la participación de 408.000 uniformados de la fuerza pública para garantizar la seguridad durante los comicios.
“Toda la fuerza pública en su máxima capacidad estará desplegada. De manera directa habrá 248.000 hombres y mujeres de nuestras Fuerzas Militares y la Policía Nacional, 160.000 más estarán en actividades de apoyo, para un total de 408.000 uniformados”, señaló el ministro Sánchez.
El jefe de la cartera de Defensa aseguró que el Gobierno reconoce los riesgos de cara a la segunda vuelta, pero afirmó que el Estado cuenta con las capacidades para mitigarlos.
“Reconocemos los riesgos y por ello desplegamos desde hace más de un año el Plan Democracia. El Estado tiene la capacidad para mitigarlos”, agregó.
Por su parte, el registrador nacional destacó la activación anticipada del PMU de seguridad y explicó que el material electoral ya está siendo distribuido en ciudades, municipios y veredas del país con acompañamiento permanente de la fuerza pública.
Según las autoridades, la acción de militares y policías durante los próximos días estará enfocada en prevenir y neutralizar posibles riesgos de constreñimiento al elector. Por eso, invitaron a denunciar cualquier delito electoral a través de la línea 157.
El director de la Policía, general William Rincón, advirtió que las autoridades han recibido 21 amenazas contra los candidatos. Por estos hechos, junto con el CTI de la Fiscalía, se han abierto 10 noticias criminales para adelantar las investigaciones correspondientes.
Además, 10 cuentas de redes sociales están siendo judicializadas, luego de que las autoridades detectaran que estarían funcionando como dinamizadoras de amenazas en medio del proceso electoral.