Los esfuerzos continentales por neutralizar el avance de las economías ilegales sumaron un nuevo componente de cooperación internacional. Los gobiernos de Estados Unidos y Ecuador formalizaron la puesta en marcha de un ambicioso plan de defensa denominado “Frontera Segura”.
La iniciativa busca robustecer los controles operativos en los sectores periféricos más vulnerables del territorio latinoamericano.
La delegación diplomática norteamericana con sede en Quito precisó que las acciones estratégicas se concentrarán prioritariamente en la zona limítrofe compartida con Colombia.
Asimismo, el organismo internacional resaltó que el diseño del proyecto está estructurado para facilitar la coordinación binacional directa con las autoridades colombianas cuando las dinámicas de orden público así lo requieran.