En el estadio Gillete, conocido para el mundial 2026 como Estadio Boston, los noruegos e iraquíes debutaron en el torneo internacional. La velocidad del equipo de Asia se enfrentó a la potencia de los noruegos, que vio e los primeros minutos el encuentro de las estrategias y no permitió alegrías tempranas.
Aunque Noruega intentó en los primeros minutos acercarse al arco iraquí, posiciones irregulares y anticipaciones defensivas impidieron el embate europeo, que sentía a su hinchada alentar desde las gradas.
Ni Alexander Sorloth, ni Erling Halland estuvieron precisos antes del descanso de hidratación para abrir el marcador, y se les notaba agotados cuando fueron a tomar líquido.
El agua vino bien, porque al minuto 28 Erling Halland anotó su primer gol en mundiales, luego de que se arrojara por el balón tras un centro rasante de Wolf en una jugada armada desde el mediocampo. Posteriormente, Martin Oddegard remató desviado al 36 y hubiera deseado que entrara, porque minutos más tarde Irak empató.
Fue Aysem Hussein, el mismo que tuvo problemas para ingresar a Estados Unidos a días del inicio del mundial, el que le dio una alegría a su país. Al minuto 39 aprovechó un centro de Al-Ammari para descontar en el marcador y traer la tranquilidad al banquillo